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martes, 21 de febrero de 2017

FAUNA HUMANA.


           El perro ladra y el humano grita. El perro es fiel, el humano, no. El burro rebuzna cuando el humano dice que piensa , el águila vuela cielos cuando el humano respira alquitranes, el búho entiende y vigila noches mientras el humano las desperdicia, la rata devora alcantarillas y el humano las llena.
          Merecimos nacer en una jaula y nos la cambiaron por una vida de emergencias sociales. Merecimos nacer sin palabra y cuando nos la dieron, la llenamos de ignorancia. Merecimos nacer sin manos y cuando nos las dieron, las llenamos de unos dedos que solo señalan inquisiciones y culpabilidades. Merecimos nacer sin alma y cuando nos la dieron, no supimos que hacer con ella.
          Juzgamos y señalamos, pero nunca nos comprometemos. Opinamos y según eso, razonamos, pero nunca sentimos. Besamos sin abrazar labios, acariciamos preguntas sin dar respuestas, nos llenan de placer y solo relinchamos supuestas pasiones…Nos regalan un acorde y deshacemos música, cuando un simple pájaro compondría la más hermosa melodía.

          ¡Mundo salvaje, que tanto excitas naturaleza, que tanto privilegias al ser humano por ser distinto!... Llegará un día en que los perros ya no se lamerán solos, los burros ya no engendrarán mulas, el águila volará entre Universos, el caballo hablará y la hormiga dejará de trabajar. Y ese día, el día de la evolución, el día del equilibrio…El humano seguirá ladrando cuando hable, seguirá rebuznando en su razón, seguirá oliendo alquitranes, seguirá relinchando cuando sienta pasión y seguirá trabajando para desquitar su don…Ese don que se llama “alma” y que no sabemos qué hacer con ella.