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martes, 25 de abril de 2017

EL DIABLITO DE TUS TERNURAS...


            “Cuando un hombre se casa, con el tiempo deja de ser hombre y se convierte en cualquier cosa. Cuando una mujer se casa, con el tiempo deja de ser mujer para ser otra cosa. Y claro, entre dos cosas, hacen cositas. Y esas cositas van perdiendo intensidad, sentido y razón. Se vuelven irrelevantes, tediosas y aburridas rutinas.  Incapaces de reinventarse cada día como hombre y mujer, solo respiran nostalgias.”…. (el diablito)

             …Y fue entonces que junté mi lado masculino con mi lado femenino, me amé y me pensé. Vi un montón de vírgenes deambulando por el mundo, un sinfín de almas buscando que alguien las escriba, un verdadero Universo de vidas perdidas buscando ternuras…Y en el intenso diálogo conmigo mismo, decidí convertirme en otra cosa diferente a esas cosas. Viviré como cazador de vírgenes almas, arrasador de rutinas y seré el diablito de tus ternuras.
             Creo que ya te viví y quizás en esa otra vida fui gnomo en tus pesadillas o el hada de tus fantasías, quizás tu perrito faldero o el ángel que siempre te guardó. Bebí en tus arroyos, me divertí entre tus neuronas y también recuerdo haber tragado alguna que otra saliva en tus deseos. Siempre estuve cerca, siempre casi tocándote y siempre sintiéndote en silencio. Pero ahora te veo diferente, divina, hermosa, bella, plena y dichosa. Dejaste cosas a un lado, rompiste rutinas y tragaste pedazos de libertad que ya no conocías. Y aún así me necesitas, porqué seré el diablito de tus ternuras.
             Que empiece el juego!!! Que se libere el atrevimiento!!!Que se aparten los miedos!!!!
             Romperé las fotos de tus recuerdos, los mil mensajes de esas cosas y las imágenes que te llegaron de viejos y ajenos vientos. Los esparciré en mi jardín y las arañas tejerán en ellos nuevos hilos, los pajaritos picotearán sus nudos y la lluvia limpiará por siempre falsos suspiros. Te desnudaré y abriré el telón de tu piel. Pellizcaré tus muslos, brincaré entre tus piernas y daré pequeñas mordidas en los dedos de tus pies. Tomaré tus caderas y las llenaré de cosquillas, te moverás y dejaré que mi lenguita te persiga, jadearás y robaré tu aliento. Me esconderé por tus rincones, entre tus pechos, en tu ombligo y veinte centímetros debajo de él. Bailaré en tu piel, me perderé en tus pestañas y soldaré cada grieta de tus labios. Bajaré dulces toboganes en tus escalofríos, subiré a la noria entre tus cabellos y nadaré como río por tu espalda. Abrazaré tu gemido, escribiré en tu alma y dejarás de ser virgen. Saldré de ti porque ya te cacé, saldré de ti porque ya te poseí, saldré de ti  porque en un minuto más me amarás y ya no seré… Solo, el diablito de tus ternuras.