Translate

martes, 27 de junio de 2017

CORAJE DE LUNA...


                      Dormía entre sus velos la Luna, vestía seda la noche y las estrellas lucían escondidas en su timidez.  La tristeza cubría el cielo y ni cuenta se daba el viento, metido en ajenos huracanes. Las nubes se llenaban de lágrimas y el rayo solo flotaba entre ellas, esperando un trueno que lo despertara.  El verde terciopelo de la ternura ya no se atrevía a besar piel y la caricia recelaba miedo por tocar. El eco de las montañas solo rebotaba gritos de roncas gargantas, la miel resbalaba hiel en su panal, la rosa perdía sus pétalos y erizaba espinas por doquier, el eje de la Tierra, desviaba su inclinación y los icebergs, nadaban sus fríos entre ríos y mares. La Luz, poco a poco se apagaba y el verso se refugiaba en su última tilde, en esa tilde donde vivía la expresión de su postrera rima.
                     Llegó el primer trueno y el rayo dejó de flotar, preparó sus armas y esperó. Despertó en el estruendo la Luna, rasgó sus velos y se puso a mirar. No comprendía, pero como buena ejecutiva debía actuar. Desnudó a la noche y con sus sedas se vistió, dio un chasquido con sus dedos y las estrellas la miraron, chispearon  y empezaron a generar sus destellos. Miró de reojo a su Sol medio dormido, lo besó y le cuestionó su desidia. En el intervalo del sueño, la tristeza se había apoderado del cielo y era tan intensa su densidad que desvió el eje terrestre y seguía incisiva, lasciva y morbosa en su cometido. Y la Luna en su coraje, al Sol gritó y le reclamó otra vez su desidia e incompetencia: “Siempre que abraces tu ocaso, despiértame, porque nunca podemos estar los dos en el sueño. Siempre que te acuestes, primero asegúrate de  darme mi beso de buenas noches y siempre que yo despierte, quiero tener el reporte de tu día en mi mesita de noche. ¿De acuerdo?” Asintió como pudo el sonrojado Sol y se puso a trabajar. Por primera vez, estarían juntos, noche y amanecer, amor y poder…Sueño y vida.
                    El Sol convocó a junta a los volcanes de cien montañas y les pidió exhalaciones de vapor, así llenaría millones de nubes que lloverían por doquier, sembrando agua de vida. Y eso, a la tristeza le dolería. Soltó a su ejército de rayos la Luna y llenó el cielo de una intensa telaraña de luz y poder. Cada rayo, cortaría una sombra y con ello la tristeza se haría vulnerable. No contento el Sol con sus volcanes soltando vapor, mandó un mail a cada ser humano y les pidió, que cuando vieran otra vez su ocaso, cuando vieran a su hermosa Luna, todos a la vez hicieran el amor, mucho amor, que inventaran caricias, nuevas ternuras y sobresalientes travesuras. La Luna soltó una carcajada y le dio una palmadita a su Sol: “Buena idea, me gusta que de repente, pienses..Jajaja”. El sonrojado Sol, solo sacó pecho y algún que otro erupto de fuego. Poco a poco la tristeza se desvanecía, pero ejerció su última opción: Enamoraría al Sol y reinaría por siempre. Llegó a su lado, coqueta y vestida con negras sedas. Poco a poco dejó ver su cuerpo, blanco e inmaculado pues nadie la había poseído en su totalidad. Cayeron sus sedas y el Sol se prendió. Se contorsionó despacito y mostró la sensualidad de sus lágrimas. Lo miró y lo sintió muy prendido y fogoso, lo que no sabía en su ignorancia, es que era su estado natural. Al no ver reacción, le preguntó: “¿No me darás mi besito de buenas noches?”. El Sol accedió y casi le quema media mejilla. La tristeza gimió, pero de dolor. Y el Sol le preguntó: “¿Y a mí no me darás mi besito de buenas noches?”. Y la tristeza respondió: “No, soy la tristeza y no doy besos”. Entonces el Sol, llamó a su Luna, juntaron labios, enredaron lenguas e inventaron magia en un gran beso Universal. La tristeza se desmoronó, los icebergs regresaron a su polo, el eje terrestre recobró su verticalidad, la miel volvió a ser miel y los panales de ella se llenaron a rebosar, las rosas crecían con naturales espinas y con pétalos de mil colores y la Tierra revivió.

                   Ya el Sol, cansado y desvelado, se dispuso para su segundo ocaso en un día. Como siempre no escribió su reporte a la Luna, pero ella esta vez sí comprendió. Se vistió con sus mejores galas nuestra Luna, algodones, sedas y diamantes pegados, vió que todo estaba en perfecto orden y cuando se acordó de los miles de millones de mails del Sol…Se desnudó y mostró su elegancia a la Tierra. Pero nadie la miró, todos hacían el amor, inventaban caricias, besaban nuevas ternuras y algunos, no todos, imaginaban sobresalientes travesuras y otros, como no sabían lo que es el poder de la imaginación en el amor, solo rezaban en soledad. Pero como en botica, en nuestra Tierra, hay de todo y para todos. Que la tristeza nunca viva en sus corazones. Cuídense.


TODOS MORIMOS SOLOS...


               Poco a poco, llega la muerte. ¿No la sientes? Camina despacito en silencio y de puntitas. No avisa pero no traiciona, no espera pero te da ventaja, no te pregunta pero le da respuesta a tu vida. Desde que naces, ella empieza su viaje y uno por uno, cada maestro es analizado, cada aprendizaje examinado y cada sufrimiento, escrito en su bitácora. No siempre es generosa pues el Tiempo en ella se arrodilla, no es  seductora porque su desnudez, jamás pinta lienzo alguno, no es poseedora, solo es dueña de su instante. La ciencia le pone cuerdas y ella las brinca porque sabe cuándo y cómo, el presentimiento a veces late su presencia, pero si la decisión no es tomada, solo se convierte en extraña pesadilla, El sueño la invoca, ajenas conciencias la piden y el coraje de la vida a veces la necesita. pero ella se queda quieta, esconde palidez en la primera esquina y escucha el silbido de tu impotencia, el grito de tu cobardía y el gemido de la calma consentida.
               La soledad no es su amiga sino hasta el momento requerido de su abrazo, la iglesia no es su templo porque hace tiempo desechó de él a sus mercaderes, la religión no es su fin, solo un extraño invento para entenderla, el miedo no la conoce pues con el pecado siempre se quedó y la pregunta sobre su después, ya la contestará la incipiente y verdadera vida. El ser humano es un animal con alma, razón y quizás inteligencia…La muerte es una condición de vida, que roba el alma, le da ignorancia a la razón y abraza al espíritu con la inteligencia Universal. Todos somos muerte y seremos vida.
               La conciencia se va, el oído escucha y el olor sufre ansiedad. Las pestañas se cierran y los ojos ven otra luz, El tacto ya no quiere otra mano y el corazón deja de latir. Huye el alma de su claustro y sigue el camino de un hilo de plata, cosido al cielo por tu ángel. La música del trueno te eleva, los colores te transportan y la dimensión se desdobla en cien espacios. El momento es único, el deseo intenso y la Luz, conmueve infinitos jamás conocidos. Ruge el astral y se arruga el humano, grita el Creador y vibras en su eco, expandes espíritu y pudres carne. Ahora sí eres feliz porque en tu última exhalación, respiraste vida.
               Llega el cometa y en él fundes alma, la eternidad abraza tu espíritu y poco a poco la consistencia,  derrama las últimas lágrimas que sentirás. Llega la otra conciencia, esa conciencia que entiende todo y nada pregunta. Otro cuerpo viste sedas en tu luz y el sublime deseo vive puro en el perfecto amor. Ves como el Tiempo nada en una prehistoria ya aprendida, comprendes el espacio como és, sin distancia, sin pausa y sin oxígeno. Tus seres queridos te esperan, los hueles y ya saboreas el recuerdo de su abrazo, miras detrás y nadie hay, tu cama quedó vacía, quizás tu recuerdo expire pronto o quizás no, quizás no lo quisiste pero moriste solo, quizás el libro de tu vida, algún día alguien lo leerá y el aprendizaje seguirá.  La muerte siempre escogerá tu último momento de soledad, el tiempo exacto en que tu alma esté preparada y el instante único, generoso y desinteresado en que seas capaz, en un acto de amor contigo mismo, de liberar el espíritu de tu cuerpo. La muerte no es querida, pero siempre está, no es dulce pero su caricia abre las puertas de la eternidad, no habla, pero siempre, en ese cordón de plata, se escribe la verdad: “Todos, morimos solos”.




lunes, 26 de junio de 2017

EL BOSQUE DE LA PACIENCIA...


                               Entré al bosque de los mareos, al antiguo bosque, donde los druidas enredan sentimientos, las ortigas acarician y las espinas muerden. Un bosque de sombras no nacidas de luz, de viejos troncos y frondosos árboles, de lianas cazadoras y arañas compungidas en telas, que no son de su calaña. Un bosque lúgubre y cansado, donde las criaturas son nuevas para la humana razón y las palabras navegan en lodos que ni el barro penetra. Camino descalzo, las piedras dejan su arena y se clavan en mis pies, mi piel huele musgo y veo crecer el hongo bajo la sombrilla de una flor de loto, imaginada y dibujada en mi mente como el hada de mi perfidia. Escucho como sucumbe el cielo y se moja la lluvia en mis cabellos, siento como la enredadera agita mi cuerpo y la planta carnívora deshace mi ropa. Caen los botones, las tiras de algodón, lo sintético se permea y la piel expone el temblor de mi frío sudor. El sufrir necesita lágrima y en la mejilla cae, el dolor pide calma y la mente se la regala, brota el ansia y los dientes muerden labios, a lo lejos amanece la Luna y no hay lobo que la aúlle. El castigo es infiel con la historia, la muerte sola se reclama, el infierno muestra sus flamas y el gnomo del bosque las abraza. Baila, brinca y danza el juglar del bosque, un hombre con cara de niño y cuerpo de centauro, con nombre de poeta y labios de sirena, con razón de vestal y entendimiento medio humano. Escribe escondido el sereno del bosque, viejo sabio de amañadas llaves y poseedor de los más bellos portales. Despiertan las sílfides, abren bocas los enterrados amantes en viejos árboles y sonríe la señora fantasía.  Llora su amargura un espíritu que solo enterró el corazón y dejó su alma vendida entre los ojos del gran búho que solo la excita, cuando su cuello contorsiona. Cada día vivo mi bosque y cada noche lo camino, en cada sueño lo imagino y en mis pesadillas, abrazo sus miedos.
                             Se cuenta en mi sueño, que una doncella entró en él. Era hermosa, de alma blanca y perfectos pies. Incrédula de mi relato, entró al bosque. Asumió el reto y lo caminó desnuda. En sus primeras hierbas, pudo oler mi lejana historia. En aturdidos troncos posó sus manos y tocó las cicatrices de las navajas de una vida. Sintió al erizo del tiempo resbalar por su espalda, al hechizo de un libro abierto, posar una lágrima en sus ojos y al recuerdo de un inquieto mar, gritar sus añoranzas. De pronto, un pequeño ser apareció, cara de sabio y viejo anciano, cuerpo pequeño y vacío de manos. Sorprendida por su ancestral cabeza y pequeña talla, le sonrió amabilidad. El pequeño ser sin boca, le habló. Atenta lo escuchó. De repente desapareció y dejó en su mente grabada la palabra “paciencia”. Ella comprendió: Sabia y vacías manos. Siguió caminando y vió como el Sol, perdía su intensidad, como la nube llegaba acompañada de oscuro color, como el viento en su silbido carcomía silencio y como el aliento del bosque comenzaba a exhalar, ronco y profundo desde su garganta. Las grandes lianas del espíritu de mi bosque se enredaron a sus piernas, las sujetaron y poco a poco exprimían sus ansias por seguir caminando. Intentó quitárselas, pero llegaban más, muchas más. No las sentía y el dolor ya rasgaba su vientre. Se desmayó, aletargó su pequeño sueño y al despertar vio como aquellas lianas ya no estaban en sus piernas, solo la observaban y a su lado, aquel pequeño ser, sabio y vacío de manos. Lo escuchó. “Son dudas y mientras esté contigo solo te mirarán, pero jamás te poseerán”. “Ven, te guiaré y así me conocerás”. Se dieron la mano y aquel pequeño ser sin boca, siguió hablando: “Soy el dueño de este bosque que él (se refería a mí) fue creando, sembrando y poco a poco iluminando. Nací sin un escrito sexo,  crecí entre malezas y viejos arbustos, tantas veces exiliado por los nervios de las inquietudes, tantas veces despreciado por sueños inacabados y tantas veces odiado por el Tiempo. Siempre a su lado, siempre incondicional, siempre luchando por sus miedos y siempre, su leal y mejor espadachín”.
                               Y el camino se abría a sus pasos, todo era luz, belleza y armonía. Habían miles de seres ahí, unos disfrazados de música y otros de ilusión, unos sacaban miel de lo que parecía un podrido tronco y otros, contaban las cien Lunas que amanecían en cada horizonte creado en aquel sueño. Ella no lo podía creer, pues mi relato era otro, era triste y agónico. El pequeño ser sin boca, no paraba de hablar: “Un día me contó de ti, juntos reflexionamos y nos fundimos en un gran abrazo. Me hizo dueño de su bosque, me pidió recibirte y guiarte, me pidió que me mostrara tal y como soy, pero que no lo mostrara a él, tal y como es. Como puedes ver, mis manos están vacías porque en él, todavía no estás. Tú lo sabes, mi nombre es “paciencia” y desde que me hizo dueño de su bosque, en mí te espera y en silencio te ama. Ven, te mostraré la salida porque él ya despertó, empieza a recordar este sueño y su amanecer ya huele a café y a ti “.



      

domingo, 25 de junio de 2017

ABRÁZAME FUERTE...


                  Abrázame fuerte porque de ti, necesito la ternura de la caricia más poderosa que existe, tu abrazo.  Pídele a la noche que esconda sus estrellas, porque en la oscuridad es más intenso, recuérdale al silencio que invada ese instante, para que nuestras pieles se puedan escuchar y grítale al poeta de nuestro amor que por un momento deje de escribir y que se ponga a soñar.
                  Te veré y me verás, de cerca desearé tu aliento y tus ojos cerrarás, sólo la Luna nos mirará y un beso nacerá, preguntará tu pensamiento y mi atrevida imaginación le contestará…Y le dirá: Abrázame como el viento posee al árbol, como el mar enreda la suave arena con su espuma, como el águila con sus alas acaricia el cielo y como el olor de una taza de café quita el sopor de un amanecer. Abrázame con ternura porque eres mujer y de ella naciste, hazlo con premeditación y alevosía  porque el deseo de tanta pasión te lo pide, muéstralo desnuda porque en cada uno de tus poros lo sentiré y recítalo con todo tu amor para que mi alma lo escriba con sangre en cada latido de mi corazón.
                  Nacerá tu abrazo y en el camino, el mío pedirás. Seré fiel a mi cuna y llenaré mis brazos de sensibilidad, le pediré templanza al músculo y generosidad a mis manos, respiraré y en mi desnudez verás fuerza, exhalaré y sentirás como se eriza una pasión, rodearé tu cuerpo, soldaremos pechos y sudaremos sueño. Contorsionará la sensualidad, el erotismo imaginará, el calor vibrará y una lágrima, una lágrima de sentimiento, por nuestras mejillas resbalará.
                  El abrazo rozará eternidad, el tiempo se detendrá y el cielo su noche alargará. Nos convertiremos en uno y sin hablar, el verso escribirá las más candentes rimas. Viviremos el gran baile de los sentidos, inventará la música un pentagrama hecho de piel y la orquesta tocará cien acordes por cada beso, cien notas por cada caricia y una canción de amor por cada mirada. Y los invitados llegarán poco a poco al baile. Se mirarán, se enamorarán y danzarán y danzarán sin parar…Mis manos con tu espalda, tus dientes con mis labios, mis dedos con tus cabellos, tus pezones con mi pecho, mi lengua con tu cuello, tu saliva con mi vientre, mi boca con tus muslos y tu mirada con mis ojos. Y el baile es majestuoso y ya nadie cabe en la pista. Se levanta mi poesía e invita una copa a tu alma, se juntan nuestros corazones y piden una botella (los camareros se vuelven locos), la atrevida perversión le quita la silla a la decencia, se cae y se lleva mantel, copas y mesa (todos ríen), llega el silencio con el traje más caro y seguridad lo bota a la calle, el sentimiento mira de reojo a la orgía, desconfía pero ella lo invita a bailar y acepta (¿qué otra opción?), vomita su borrachera la intolerancia (¿Quién la invitó?...”Siempre se invita sola”, murmura la razón), y libertad hunde su cabeza en el excusado, entra el Amor y todos aplauden.
                  Abrázame fuerte, porque el baile todavía no termina.
                 



                 

sábado, 24 de junio de 2017

LA BELLEZA DE UN MOMENTO...


                      ¿Lo sientes? ¿Lo tienes? Espera, porque las manecillas están escribiendo el momento, el espacio nos pega y la mirada nos posee. El aliento acorta bocas y el deseo, huele a tentación. El amor, absorbe entre poros, su tántrica forma, la mano no alcanza piel y el vello, eriza su estática. Frente a frente, un instante, un momento de belleza, una poesía jamás escrita.
                     Suda el pétalo y se aparta de su capullo, en él derrama sus gotas el rocío del cielo, lo quiere acariciar el estambre y no se deja, grita el tallo un gemido y se enchina la rosa. Mis dos dedos lo arrancan, lo mojan de saliva y lo pegan en tu pezón. No te toco, no me tocas. Contemplo tu desnudez y dibujo cada tersura en el lienzo de mi alma. Poco a poco,  tu profunda exhalación  provoca mi corazón y su latido es diferente. Despacito, muy despacito, entra tu silencio en mis sentimientos y expanden sus caricias, sin tocar.
                     Chorrean las ceras y silba el oxígeno en cada esquina de nuestro cuerpo, invade vaho el cristal de tu ventana y descuelga la primera gota mi tinto. Vive escondido el gnomo de la travesura y no se atreve, brinca el hada las siete dimensiones y embravece en sus alas el ángel, del dulce erotismo. Nos acercamos sin tocar y el instinto posee nuestras almas, el calor es intenso y el ansia, escribe sufrimiento. Me adentro en el bosque de las musas y tú, al mar de los tritones. El deseo punza y la extraña avaricia crece, el egoísmo muestra sus mañas y el celo es insistente. Muerden labios los dientes, se abren los ombligos de la extrema pasión y sucumbe  el Tiempo en su instante.
                    Sin tocarte.
                    Sin tocarme.

                    Abre el verso su sintonía, se llena de música y expresa su querencia. Aúlla el vigor tanta inquietud  y desprende jugo, la ternura de mujer. Se viste el contacto de exquisita elegancia, asume poder la piel, mide riesgo el sudor y tiembla de amor, la habitación. Tu cuerpo, deshace gajos en mi abrazo, mi beso absorbe tus labios, tu mano resbala húmeda en mi espalda y la suave contorsión, crucifica mis ansias. Desvanecen tus cabellos su arrogancia entre mis dedos, la caricia es miel, la mirada expande el deseo guardado y me tocas. Tus yemas recorren mi pecho y tus huellas enredan mis pies, tu alma abraza mi espíritu y copulan entre fuertes latidos, nuestros corazones. Pegamos sudores y en la dimensión de los ángeles, somos uno. El éxtasis se llena de color, el clímax atiende el instante, ruge el viento del orgasmo y pinta su lienzo el placer, en la belleza de un momento.


viernes, 23 de junio de 2017

DULCE MELANCOLÍA...


               Árbol de mi jardín, que escondes dorados colores entre tus hojas, en el ocaso de mi atardecer, amenaza de nube que quieres darme un poquito de tu lluvia y te dejas empujar por el viento quien sabe hasta dónde, aliento del sur que llenas de romanticismo mi alma, nostalgia de tierra preñada de tradiciones, castillos de fuego y hermosos recuerdos en mi “nit de Sant Joan”.
               Hoy, el pensamiento no tiene lugar para nada más, cualquier música me viste de melancolía y cualquier pasaje de vida, revive punzante y atrevido en mi mente. Hoy no respiro, solo exhalo el aire de mi infancia y mi juventud. No siento, solo lloro el blanco y negro de cien fotografías, los rieles de un tren que me llevaron al no regreso, las caricias de un mediterráneo que abrigaron mi primer nado y guiaron mis pasos, al exilio del corazón.
               De niño a joven y de joven a viejo. Se me olvidó ser adulto, porque jamás creí que debía serlo. Junté juego y osadía con experiencia, inmadurez con sapiencia y así en mi destino,  escribiré un nuevo nacimiento en mi muerte. Porque hoy es la noche de San Juan, la noche de la renovación,  del vómito espiritual de añejas cuentas en la hoguera del equinoccio…Es la noche en que las brujas bailan desnudas su aquelarre, los poetas imaginamos versos en las chispas de una fogata y los inmaduros, los que jamás nos hemos caído del árbol porque día a día estamos aprendiendo, solo nos cambiamos de rama, a la más fuerte, para seguir soñando y soñando.
               El cielo se viste de rojo en mi añorada Tierra, en el reflejo de las fogatas se pierden las estrellas, silban los cohetes y truenan viejas maderas. El aire huele a pólvora, a húmeda sal de mar y a esperanza. Abren sus ojos los niños, visten emoción los ancianos, miran por la ventana los enfermos y desesperados, ladran los perros. Las fachadas esconden su color y el portal llena su bienvenida de cenizas. Llega el turista y no entiende, solo abre la boca y la mosca no se atreve con otro idioma, la fiesta abraza sin preguntar clase o raza, la multitud espera y el castillo arde, grita, baila y ensordece. Es la noche de san Juan, esa noche que parte el año en dos, en un antes y un después, la noche en que el corazón entona otro latido y los sentimientos besan alma.
              Y amanece el silencio del rocío y quedito posa sus gotas en cada rincón del nuevo paisaje, ya las brujas solo recuerdan su aquelarre y se confunden entre los clientes que piden churros con chocolate, las máquinas limpian los últimos vestigios de quemadas maderas y la ciudad, empieza a trabajar un nuevo día. Todo vuelve a la normalidad, pero los “Buenos días”, saben diferente, los “Hola” huelen a sinceridad, el “cómo estás” sabe a inquieta esperanza y el abrazo,  es de verdad. Porque la renovación existió en quien se lo permitió, su actitud le dio ventaja y casa noche de San Juan, sus sueños seguirán brincando de rama en rama, cada vez a la más fuerte, para seguir soñando.
            ¡Noche de San Juan! Dulce melancolía de mi Catalunya, tan añorada.



               

jueves, 22 de junio de 2017

ONOMATOFOBIA...


                              Se define como el miedo a escuchar ciertas palabras… Persistente, anormal e injustificado miedo a escuchar determinadas palabras. Las fobias son anormales, casi siempre educacionales y algunas veces queridas y defendidas en la ignorancia. Se define Fobia como la aversión obsesiva a alguien o a algo y también como temor irracional compulsivo, invalidante y limitante.
                              Creamos la palabra, juntamos letras y les damos forma entendible. La palabra por si sola significa y en ese contexto se define y da un valor de nombre. Todo, absolutamente todo, está asociado a una palabra, la cual le da un significado único, una definición y en ella, su explicación. Las escribimos y las leemos, las hablamos y las escuchamos…Son la base de la comunicación del ser humano, ni más ni menos. La palabra tiene vida propia y sin darnos cuenta, somos cautivos de ella. Con ella nombramos cosas, personas, animales, vegetales, estrellas y mares. También, partes del cuerpo humano, sentimientos, sensaciones, placeres y sueños. Prácticamente las conocemos todas, las exactas y las coloquiales, las de doble sentido y algunas científicas, las de Ley y las que usamos en el amor. Un sinfín de palabras que en nuestra inteligencia abrazamos, cuidamos, expresamos y enriquecemos en nuestro día a día.
                              Pero la palabra, en cuanto se apropia del ser humano, tiene su historia, sus traumas, sus educaciones y sus inquisidores. Tiene los sentimientos que nosotros le damos, los miedos que nosotros tenemos y las frustraciones que emanamos cada vez que la pronunciamos, la leemos o la pensamos. Como humanos somos imperfectos y la palabra nos refleja esa imperfección, somos débiles y a veces no la soportamos, somos ineptos y la ocultamos detrás de nuestra ignorancia. Y es entonces, cuando el escritor entra en un trance de locura por no conocer los miedos del lector, el comunicador tartamudea su pensamiento por no saber qué clase de oídos lo escucharan y el manipulador es el único que sabe qué hacer con ella pues en verdad si sabe quién lo leerá y quien lo escuchará. Sale a escena al Onomatofobo y se pone en manos del manipulador, porque él le escribirá lo que quiere leer y le dirá lo que quiere escuchar. Pero un día se cansará de ser manipulado, medio entenderá que existe el libre albedrío y se atreverá a leer algo diferente, oirá palabras distintas y su mente temblará. En el coraje rebelará su deficiencia y se convertirá en juez implacable de la palabra, quizás por miedo, por cobardía o por ignorancia. Y su trauma seguirá vivo.
                               Sentirá que es el gran líder de la Santa Inquisición, vaciará estanterías y libro por libro leerá el título y verá su foto, tomarán forma de satanás sus malas palabras y uno por uno los censurará, los destruirá en el fuego de sus fracasos como ser humano y le dirá al mundo, que es el dueño de la ignorancia Universal. Satisfecho, propondrá ya jamás leer, prohibido escuchar, esconderá su figura bajo las sábanas del pecado y se inmovilizará. Regresará al antiguo planeta de las aflicciones, donde sus tatarabuelos recortaban un agujero en sus sábanas para el único fin de la procreación, donde el amor se prohibía como sentimiento y donde la vida era dirigida desde antes de nacer. Ese es el mundo del Onomatofobo y no es mi mundo. La palabra define y como tal vive. La palabra se defiende no se censura, la palabra se deja en el contexto no se saca de él, la palabra es un don del cielo y como tal es amor, la palabra es comunicación y como tal debe ser exacta.

                                  Yo escribo. Gracias Onomatofobos, gracias por presentarse tal y como son, sin disfraces ni máscaras. Por fin lo hicieron. Censuraron uno de mis escritos por el título y jamás se dieron la oportunidad de leer el escrito. En el título habían dos palabras “Pene” y “Vagina”, dos palabras a las que les tienen pavor y déjenme decirles que esto es “Fobia” y una Fobia es una enfermedad. Deseo de todo corazón que un día se curen. Yo también tengo dos fobias, a la intolerancia y a la ignorancia, pero no he encontrado una palabra que las defina. Tuve que inventar la palabra “Onomatofobo” en el desenlace de este escrito, seguro no estará entre sus traumas. Una disculpa.


miércoles, 21 de junio de 2017

EL SUEÑO DE UN ALMA...


                         Un alma tuvo un sueño. En él, un ángel se le acercó, le hablo despacito y con celestial ternura. Le dijo que lo acompañara a visitar las moradas de la eternidad. Se asustó el alma y en sus nervios mostró inquietud y duda. Escuchó el corazón y quiso seguirla en su viaje, pero le puso una zancadilla, se cayó y entendió que su alma no necesitaba ningún latido para comprender,  lo que estaba a punto de ver. El espíritu le dio consejo y la dejó ir. ¿Y su cuerpo?...Ah! su cuerpo como siempre, dormido y soñando las mismas idioteces de siempre.
                          El ángel tendió su mano, el alma cargó con energía su mochila de sentimientos y juntos emprendieron el viaje, el viaje de un sueño que quizás, explicaría de una vez sus por qué.  Atravesaron dos negros agujeros donde el Tiempo se hacía cada vez más chiquito, maravilló colores que jamás había visto en lienzo alguno y sintió olores que solo la magia del Universo puede generar.  Vivió de cerca el rugir de los cometas en sus latigazos, la explosión de algunas estrellas en su generosidad por crear, el grito de los vientos siderales y el gemido de nueva vida, más allá de los confines conocidos. Todo era hermoso, sentía que ya lo había vivido y en el sentimiento, crecía su ansia por ver más y más. El ángel la miró y en sus ojos exprimió comprensión, el ángel la besó en su frente y en sus labios, entendió dulce virtud, el ángel la abrazó y en sus manos sintió ese cáliz que una vez escribió dolor, en la pujante paridez de la eternidad. Porque la eternidad fue parida en dolor de vida, de ella nacieron almas y a cada una, se le asignó una fracción de polvo de estrellas que se convirtió en un cuerpo nuevo y un corazón de contados latidos.
                           Más perfección de alma, menos perfección de cuerpo y más latidos. Cuerpo perfecto, alma en pañales y cortos latidos, pasajera tentación y un corto bagaje, con vacías maletas. Alma perfecta, cuerpo ajustado a su espíritu, profundos latidos, guía espiritual. Alma pequeña, cuerpo imperfecto, latido corto, primer grado de enseñanza. Perfecta alma, discapacidad de cuerpo, latido compartido, maestro y ejemplo de vida. Alma aprendiendo, cuerpo normal, mediano latido, humano cotidiano. Alma que solo siente, cuerpo abierto al vicio del sentimiento, gran latido, Poeta. Alma pequeña, cuerpo arreglado, pequeño latido, Político o Vedette. Sin alma, cuerpo perfecto, sin latido, Satanás. El origen del alma, no hay cuerpo solo Luz, gran latido Universal, El Creador. Pureza de alma, alas agitando latidos y corazón creando nueva sangre por doquier, un ángel.
                            Y el alma entendió de donde vino y a donde va. Comprendió que la atracción entre dos almas es cielo, que la atracción de dos cuerpos es Tierra y que la atracción de dos corazones solo es amor humano y no eternidad. Que en la perfección del amor, los ángeles, unen alma cuerpo y corazón, que en el sueño del alma solo vive una música, la que es capaz de inflexionar un sentimiento, la que es capaz de enredar acordes entre dos espíritus y la que es capaz de componer  verdad, cuando el cuerpo exige deseo y el corazón una sutil historia, que explique su latir.
                            Regresó el alma a su cuerpo y éste le preguntó, el alma solo le regaló una lágrima de comprensión. Le tendió sus ojazos el corazón y el alma, con una mirada, apaciguó sus latidos y le pidió por una vez, entendimiento. Llegó el espíritu, la abrazó y con ella bailó. Escogieron las más romántica música, se pegaron, danzaron, sintieron, se excitaron e hicieron el amor. Porque cuando un alma hace el amor con su espíritu, cuerpo y corazón, escriben y laten en un gran deseo, porque cuando el amor se hace Luz, el pergamino de la eternidad se desdobla, la libertad lo lee, el cielo se expande, el gemido riega paz, el grito envuelve esperanza y esa alma, empieza a soñar y a soñar… El Universo abre sus ojos y pone a cada estrella en su lugar, el mar espera la orden de su Luna para bailar, besa la montaña el cráter de su volcán y apacigua lava, se preña la noche de maravillosa hermosura y empieza el gran concierto. Alma y espíritu cortejan, nace intenso el amor, sufre el silencio por no escuchar y redoblan las campanas para explicar, pureza de pasión. Llega el ángel y de su espíritu la arranca, se pinta un hilo de plata y ocurre el viaje, del sueño de un alma.


                           

                            

martes, 20 de junio de 2017

EL ERÓTICO DESEO DEL SR. PENE Y EL DESPERTAR DE LA SRA, VAGINA...

EL ERÓTICO DESEO DEL SR. PENE…

                           Cuentan viejas estrellas que antes de que el mar inventara su espuma, hubo un viejo y sabio doctor que todo sabía, que se paraba en cualquier esquina y respondía siempre mostrando vigor y firmeza. Las mujeres del lugar lo respetaban, pues era tal su sabiduría que ni pensar podían, era tal su magnitud que extasiaba humedades sin cuenta darse. Lo conocían como Sr. Pene, no se le conocían apellidos ni nostalgias, siempre generoso, siempre acompañado por sus dos rollizos juglares, siempre tierno y dispuesto siempre,  para ayudar a la más necesitada.
                           Firmaba contratos sin leer la letra pequeña, generaba desmedido entusiasmo cada vez que en las fiestas mostraba su elegancia y desde pequeño sabía que su poder, vestía añejas sangres y modernos latidos. No le quedaba el smoking, pero su exquisito impermeable sabor a fresas, vainillas o chocolate, siempre lo llenaba de simpatías. Cabezón por naturaleza y terco por vivencia, solicitaba ternura, permiso para sentir y un lugar alejado y reservado para poder escupir (era su único vicio conocido). Pulcro, limpio, terso y siempre rasurado, disimulaba el único ojo con que la naturaleza lo dotó. Hablaba a menudo con sus juglares porque entre ellos a pesar de tanto tiempo juntos, no había una conversación, una sonrisa, ni siquiera una lágrima por compartir. Eran extraños pero obedientes, jugosos en sus entrañas y raros en sus volúmenes, exquisitos como aceitunas sin hueso rellenas de anchoa y a veces tímidos, retraídos y poco constantes en las querencias de su amo.
                          El Sr. Pene tenía un sueño, un deseo y una ilusión. Por una vez, quería sentirse amado y no utilizado como bastón de anciana, por una vez quería sentir un abrazo y no un latigazo, por una vez quería ser besado por amor y no en una compra-venta de antiguo bazar, por una vez quería desear despacito, quería beber primero antes de ser bebido y quería aprender ternura antes de morir en cualquier asquerosa pescadería. Su educación, quizás fue básica, tormentosa y a veces lujuriosa. Cayó en manos que ni sabían acariciarlo, en bocas que jamás se llenaron de él y en pechos  que solo le cambiaron su nombre, por uno ruso.  Pero ¡Qué más da! Las artimañas adolescentes lo despertaron, las mañas adultas lo mantuvieron vivo y candente, pero las caricias de la madurez, hasta ahora, siguen explicando sus “Por qué”.
                          Siempre vivió solitario y a expensas de una maldita erección. Siempre sembró orgullo en su vida y siempre mostró sublime elegancia en su denostado trabajo. Siempre ecuánime, honrado y casi perfecto. Siempre atento, educado y genial en sus vigilias. Siempre requerido a deshoras y siempre mostrando sencillez y arrogancia. Su vida no era fácil, como tampoco la de sus juglares. A menudo le cambiaban el nombre, quizás por educación, quizás por silencio, quizás por el morbo de una buena conquista. A menudo debía disimular y quedarse quieto, mostrar sus ansias o gotear sentimientos, desafiar el frío o nadar entre burbujas, doblar su volumen  y saludar poquito, quitándose el sombrero.
                         Y llegó el día en que el Sr. Pene consiguió su deseo. Le dieron reconocimientos y diplomas, recordó a sus tantos hermanos y a sus hijos, También tuvo menciones para sus juglares y los invitó a conversar más seguido, mencionó de pasada a viejas amigas pero ni crédito les dio, solo tiernos abrazos y dulces besos. Cuando el público aplaudía, se escondió tras el telón, se hizo chiquito, sonrojó sus venas y volvió a ser el que era, un pene, convertido en señor, en historia y ahora, en un cuento para desear.

EL DESPERTAR DE LA SRA. VAGINA

                                El invierno fue siempre su estación, no la preferida, la de siempre. La resequedad, carcomía sus labios, el ansia frotaba inútiles dedos y su agonía poco a poco, se masticaba entre sus dos perfectas piernas. Llegaría la primavera y con ella los desempleados  burros de la concupiscencia. El romanticismo se había apagado y la poesía dormía en quien sabe que Luna. La maldita soledad estresaba sus nervios, el letargo arrugaba su piel y la dulce inocencia por una caricia, yacía lejana en sus escasos y bellos vellos.
                                Pero un día decidió ser lo que era, decidió que sus humedades debían ser provocadas y decidió que un amor, la llenara de ternura. Vistió sus mejores galas, perfumó sus axilas y surtió de crema su rasurada belleza. Amaneció como siempre, ansiosa y educada. Esperó su café como siempre, tensa y esperando. Escudriñó llaves con la esperanza de encontrarlas, pues como mujer, siempre las olvidaba. Aromatizó su casa con la esperanza de regresar acompañada, dispuso velas en estratégicos lugares y enfrió un añejo tinto que ya lloraba en su alacena. No pensó más, solo le dio acción a su vida. Llegó a su trabajo y se fijó en varios penes que por ahí caminaban, ninguno la llenaría y menos, amor le daría. Le sugirió al pensamiento una nueva idea, al destino una nueva forma de encuentro y a la nostalgia, el deseo de sentir  una ternura.
                               Sintió hambre y decidió salir. De repente unas piernas se le acercaron. El bulto era evidente, los labios lo acompañaban y tanta educación, la convenció. Humedeció su piel, enchino sus pocos vellos y sintió. Una voz ronca y profunda solicitó su presencia, el deseo rasguñaba carne, el erotismo era inminente y la respuesta ya no era fingida. La ronca voz siguió y el bulto amaneció su rocío. Ella se mojó y de reojo lo miró. Ya tenía su fantasía, su necesidad y su ternura a punto de explotar. Le pidió al cuerpo que le tendiera una mano, a los pezones que erizaran intensidad y a los dientes que mordieran labios y que él los viera. El resultado fue inmediato, La conquista se realizó, el viento se calmó y de la mano fueron a su casa.
                             Cama tendida, ceras con olor a rosas y jazmines, pulcra limpieza, sagrado rincón preparado para el amor. Se desprendieron las copas y en sus paredes descolgaron gotas, mostró timidez la luz y arrugó a medias su vida, sonrió la Luna y la noche accedió. La Sra. Vagina estaba impaciente y el bulto lo sabía. Poco a poco los dedos quitaban botones, las lenguas empezaron su baile, las manos sus mañas y los labios sus besos. Empezaron a resbalar despacito las bragas entre eróticos aceites, se caían los algodones por doquier, temblaban pieles y sudaban las manos. Gritó el suspiro y arreció fuerte el bulto, abrió querencia la Sra. Vagina y se dejó poseer. Lo sintió, lo abrazó y le dio su bienvenida salvaje. Lo succionó en sus entrañas, le dio calor, le habló de ternura al oído y lo respiro quedito y jugoso. Con él jugó a las escondidas, a serpientes y escaleras y entre gemidos, doblegaron el ajedrez de los sentidos.  Sintió y se divirtió, se emocionó y poquito a poquito se durmió. Amaneció y el vació arrugó sábanas, el silencio posteó ningún escrito en su mesita de noche, cerró sus ojos y pensó: “Desperté, gocé, sentí y amé…Que más da un silencio, si de un bulto me enamoré, qué más da mi soledad, si solo una vagina soy, qué más da el sentimiento de quien me tiene si al fin y al cabo soy su necesidad, qué más da si abrigo sueño, si cada fin de semana, cada fin de mes o cada fin de año, tendré un maravilloso despertar”.
                      Y colorín, colorado este cuento se ha acabado. El Sr. Pene está dormido y la Sra. Vagina por fin, despertó de su letargo.


             
                               
                  

                     

lunes, 19 de junio de 2017

AMOR SECRETO...


                  Hipnotiza la serpiente en su danza, salta y corre el ciervo ante la explosión de una bala, baila el delfín en su cortejo y siente el lobo, la soledad de su luna. Salta el conejo de la chistera y el ilusionista lo convierte en paloma, sufre el deseo la distancia y la poesía abraza prisa en el Tiempo, hierve la sangre y quedito late el corazón…Fluye en las arterias un secreto y en él, rasguña mis noches, la dulce esperanza. Tengo un secreto, como lo tiene el viento y cuando lo sufre se convierte en huracán, lo tiene el mar y en su posesión engrandece mareas, lo tiene la Luna y lo esconde algunas noches tras la sombra de su Tierra, lo tiene la montaña y lo encela en el fuego de su volcán…Lo tiene el Amor y en su sentimiento escribe, las más grandes poesías.
                  Contorsiono cuerpo en la desnudez de mi alma, dibujo deseo cuando mis ojos retan espejo y preguntan a dónde voy,  fundo querencias en el poder sentir y amaño temblores en mis labios para que nadie sepa, la pasión que siento por ti. El ajeno silencio invade mi mundo, ni siquiera una pregunta perturba la intensidad de mi oxígeno, ni siquiera el amanecer se atreve a juzgarme, ni siquiera las tintas temen al papel  cuando pienso en ti y escribo nuestro hermoso secreto.
                  Te guardo bajo llave, en mis entrañas respiras y en mi piel, eres gotita cuando mi pasión suda. Te sueño e imagino entre mis brazos, dejo que la ternura abra el pincel de los pétalos y pinto con ellos tu espalda de miel y amargo chocolate, porque en el querer te poseo y en la distancia te sufro. Deshago hilos en la primera blanca nube y con ellos construyo el pentagrama de la eterna música, de esa música que explica un momento, un largo beso y la profunda caricia de mis manos, entrelazando tus cabellos. La imaginación baila sus elegancias, saltan los acordes del piano a la guitarra, exhala profundo el saxo en el eterno espacio y grita la trompeta el gemido del amor, en la tercera dimensión de nuestra virtualidad. Cunde solícita la desesperación por mantenerlo, amaga mañas la experiencia por contenerlo y corre el conocimiento, a devorar sabias páginas.
                  Arranqué un viejo libro de su antigua estantería y en él, el poeta describía en rimas su secreto. En las tildes había miedo, en las comas pequeñas esperanzas y en los puntos, nuevas luces de partida. Nadé profundo en su lectura y dejé que mis ojos desnudaran aquel secreto. Poco a poco las rimas aminoraban intensidad y los versos se hacían cortos y más cortos, leía ansias, deshojaba una ilusión casi perdida y sentía que su tristeza, era la única que cabalgaba en sus quintetos. Jamás pudo escribir el último verso y así, su poesía terminó en un truncado cuarteto. Murió el poeta y con él su secreto, murió el poeta y su amor secreto, nunca escribió nombre ni dirección.
                 En lo leído, atesoro el infierno de mi alma, por no poder abrazarte y decirte “te amo”. Un secreto es una vida paralela, un libro escondido en lo más profundo del espíritu que poco a poco se escribe y jamás es leído, lo alimentas, lo abrigas, lo sufres y deseas que deje de serlo pero en la osadía vive el miedo, en el atreverse quizás muera la esperanza y en su conocimiento, quizás la pasión se deshaga en mil pedazos y rompa por siempre tu corazón. Cuando el amor es secreto vive todas sus facetas la intensidad, cuando es conocido surgen las dudas, las intolerancias sociales y las falsas reglas, pero cuando el secreto es compartido, amado y deseado por igual…Dos almas, viven un nuevo cielo, construyen un sueño y en su poesía de vida, siembran cada día un verso más,  en el secreto de su amor. No moriré sin escribir, su nombre y dirección.



                  

sábado, 17 de junio de 2017

PADRE, UNA LECCIÓN DE VIDA...


                     Se levantó, medio recogió su cama, escudriñó el espejo del tiempo y tuvo un mal  presentimiento.  Miró su agenda y todo estaba en orden, llaves en el bolsillo derecho, papeles y documentos ordenados en su portafolios y teléfono con funciones al límite de su poder.  A sus treinta y ocho años, su vida era simple, quizás demasiado cotidiana, pero siempre con un sueño qué perseguir. Su pequeña familia lo seguía, lo que no sabía era si como líder, padre, esposo o amigo. Pero no importaba, él estaba entrenado en el cariño, la ternura y la complicidad con los suyos…Su padre así se lo había heredado. Y hoy era un día especial. Al fondo de su agenda, una cita, el cumpleaños de su progenitor. Su padre, un hombre maduro de vida, fuerte como un roble de sentimientos pero que ahora, una rara enfermedad lo estaba acabando. Iría con él, le daría su abrazo y como siempre charlarían de viejos recuerdos y fútbol.
                     La cita era a las nueve de la noche, él llevaría la cena para ayudar a su madre.  Se dirigió al trabajo y en medio del tortuoso tráfico, envolvió su mente con viejas imágenes de su padre. Recordó cada día que lo esperó fuera del colegio con helado en mano, cada cumpleaños y cada regalo, su primera bicicleta, su primer balón de fútbol y sobre todo sus conversaciones, siempre acompañadas por una deliciosa taza de café. El día de su graduación, el día que se enamoró y él lo abrazó, cuando nació su único hijo y lo ayudó con la cuenta del hospital, cuando le consiguió el primer trabajo y también el primer consejo a sus primeras lágrimas. Fue su compañero de vida, el amigo que lo escuchaba y el líder que siempre había guiado su camino. Y por eso así era él con su familia, no había ningún tipo de duda. Lo aprendió de su padre y estaba orgulloso de ello.
                   Transcurrió normal el día. Encargó la cena para las ocho y media. Trabajó y pensó en su padre. No podía quitárselo de la cabeza, su imagen retumbaba una y otra vez en su sien, las palabras viajaban lejos en su pensamiento y aquella sincera sonrisa, intensificaba aún más su recuerdo. Ya tenía ganas de abrazarlo y charlar con él.
                   Siempre se sintió protegido con él, jugaban cuando niño, cuestionaban y retaban conocimientos en la adolescencia, vivía el consejo en la adulta madurez y siempre, siempre su sonrisa era el mejor saludo. Sus enfados duraban menos de cinco minutos y se podían contar con los dedos de una mano, su generosidad era don en su naturaleza pero siempre razonada, no necesitaba firmeza pues con solo mirarte te educaba y en la tristeza, su abrazo contagiaba dicha y esperanza. Era un gran hombre, trabajador y responsable como pocos. Sus amigos solo conocían su lejanía, pues su corazón estaba en casa y en sus pocos encuentros de café solo esgrimía su cálida timidez y alguna que otra excusa, para que su familia, siempre cenara junta.
                  Eran las cinco de la tarde y sonó impaciente el teléfono. No alcanzó a contestar, la llamada perdida de su madre se grabó y con suma rapidez, regresó la llamada. Desconsuelo y lágrimas en las palabras de su madre, oscuro presagio en sus oídos, sentida urgencia de su presencia. Llegó lo más rápido que pudo, una ambulancia tapando el portal, el temblor invadió su cuerpo y una maldita estocada atravesó su corazón. Se fundió en un abrazo con su madre, corrió a la habitación…Su padre, había muerto. Su rostro descansaba placidez y su piel, olía una ternura  marcada por el pequeño gesto de aquella sonrisa. Lo abrazó en su tibiez, lo besó en la frente, tomó su mano, rezó y lloró. Su madre puso la mano en su hombro derecho, le dio un pañuelo y le dijo: “Hijo, ven, tenemos que hablar”.
-          Voy, mamá.
                    Tomó el pañuelo, seco sus lágrimas y sin  dejar de ver a su padre, se dirigió a la habitación de su madre.
-          ¿Cómo fue? ¿Por qué tan rápido?
-          Su enfermedad lo estaba acabando poco a poco, pero su gran sonrisa, siempre era su aliado disimulo. Su corazón ya no aguantó, dejó de latir y se nos fue.
-          Escogió el mejor día, su cumpleaños. Nacimiento y muerte. ¡Cómo olvidar esta fecha! Debo llamar a mi esposa.
-          ¡Claro hijo!, pero primero debo decirte algo.
-          Dime mamá
-          Hace mucho tiempo tu padre y yo, hicimos un pacto. Un pacto de amor, que mantuvimos en secreto. Pero hoy, tú debes saberlo: Tu padre te dio todo, nunca te falto ni me faltó nada, nos llenó de amor, de ternura, quizás de comodidades que jamás le pedimos, te dio educación, te abrazó y siempre fue padre y amigo. Lo único que no te pudo dar fue su sangre.
-          Pero…¡Mamá!.
-          Te explicaré. Tú y yo, vivíamos en un albergue. Fui violada, despreciada por la intolerante sociedad y desechada a la calle. Trabajaba en lo que podía, siempre contigo en mis brazos. Un día arrodillé mis sentimientos en el banco de una iglesia, tú dormías a mi lado, recé en voz alta creyendo que estaba sola, le expliqué al Creador mi vida, le pedí una ilusión para mí y un gran sueño para ti. Sentí una mano en mi hombro derecho y una voz “Ven, tenemos que hablar”. Volteé y me enamoré de aquella sonrisa. Su generosidad de hombre, su talante de gran ser humano y un gran destino regalado, escribió nuestra historia…Tu padre fue una lección de vida, para ti y para mí.

-          Gracias mamá por tu sinceridad. No llores, que su sangre, sí corre por mis venas. Porque padre solo hay uno y el mío ya es Luz.


viernes, 16 de junio de 2017

LÁGRIMAS DE POETA...


                       Truena grito el Sol en su ocaso, para una digna despedida. Susurra la Luna entre nubes su amanecer y las estrellas ya destellan sus querencias. Oscurece el cielo su olor, enrojece su azul, se llena de viento y respira sal, en cada mar que parió.
                       Llora el sereno porque perdió sus llaves entre los portales de la nostalgia, viste cortas galas la prostituta en su escondida esquina, llega el casado con la esperanza de un beso y un abrazo y abre sus ojos el búho retando a su árbol que ya quiere dormir. Teje una anciana su mejor prenda, toca puerta el borracho en su cantina y el poeta escribe.
                      Arrecia la lluvia y entre ceras, las tintas se pierden en una extraña añoranza, en un oscuro suplicio que muerde inspiración y rasga el alma. Punzante melancolía que desenvainas la espada de la tristeza. Lágrimas de vida que recorren temblorosas mejillas y se pierden entre las cicatrices de una historia. Y es entonces, que la noche cerca la imaginación y muestra radiante su luna. El poeta llora y en su alarde moja sentimientos, en su condición de hombre se envuelve en el desamor, en la distancia, en el recuerdo,  en su destino…En su condición de poeta se pregunta, debate condiciones con su musa, pierde miradas, asume vacíos, busca las tildes de su intensidad y escribe :
                      “¿Sabes? Quiero llorar, creo que lo necesito. ¿Por qué? No lo sé, quizás por no tenerte, quizás por estar cansado de rasgar una soledad que nunca merecí, quizás por ti o quizás por mí. Necesito llorar porque en la primera lágrima desecharé orgullo, en la segunda mis mejillas aprenderán a recordar y en la tercera mis labios humedecerán sus ansiedades.  Ya el sufrir no cabe en mi alma y te sufro, ya comprendí que un olvido, es matemática del tiempo y que un pesar es solo una piedrita en el camino y aun así, necesito llorar. Necesito que mi alma haga brotar esos sentimientos que quedaron podridos en el pus de mi corazón, necesito que mi piel exhale y que mis dedos hablen, necesito que mis manos cierren puños y que mis labios tiemblen por un sentimiento que está cerca de mi poesía y muy lejos de mis querencias.
                       ¿Sabes? Necesito sudar lágrimas, esas lágrimas que saben a sal y huelen a corazón, esas lágrimas que respiran verdad y abrazan refugio, esas lágrimas que diluyen pesar y mojan una esperanza.  Porque la vida las esboza, las acciones  llenan su humedad, las pasiones les dan su forma y el deseo no hecho, las entierra en el alma. Y es entonces cuando brincan en el primer latido de la emoción, en el primer escalofrío de la piel y en el primer paisaje que los ojos iluminan,  con las letras de un destino…Súbito se encuentran en su arcoíris de imaginación, se llenan de sus colores y empiezan a brotar, a sentir, a gemir, a gritar y empiezan a resbalar, por todo el ser.
                      ¿Sabes? Quiero llorar, porque en la imaginación sembré una emoción, en la ilusión, un sueño y en mi verdad, una comprensión. Y ahora te pido que degustes mis lágrimas, que pongas una por una en tus dedos y que te atrevas a preguntarme, que te atrevas a cuestionarme, que te atrevas a juzgarme…Que te atrevas otra vez a mentirme. Tú eres reemplazable, no mis lágrimas, tu eres sequedad de alma, no mis lágrimas, tu eres desierto de vida y mis lágrimas son ríos, esos ríos de sentimientos que solo el agua del mar donde nací pudo un día bautizar. No te atrevas a insultarlas, ni siquiera a burlarlas y menos a secarlas. Deja que fluyan, que respiren el aliento de la verdad cuando a mi boca lleguen y que se sientan solas cuando caigan, en los bordes de mi quijada.

                      ¿Sabes? Si lloro, es porque soy sensible. Si lloro es porque está escrito en mi derecho. Si lloro es porque lo necesito. Si lloro, es porque el dedo de la vida acaricia mis retinas y si lloro, es porque lo siento y me da la gana hacerlo. ¿Sabes? Yo puedo explicar cada lágrima, puedo decidir hasta donde llegue y puedo contar su humedad. Puedo acariciarlas y darles el debido respeto, puedo contarlas y saber su resistencia, puedo sentirlas y escribir en ellas…Puedo olerlas y saborearlas, puedo tenerlas y después desecharlas. Son mis lágrimas, es mi vida y en ellas expreso un sentimiento, un verso, una caricia, un deseo o quizás nada.”


jueves, 15 de junio de 2017

AMOR ENVUELTO...


¿Escuchas el silencio de mi Luna? Es que está juntando sus letras para decirte “Te Extraño”.
¿Escuchas la turbulencia de esta noche? Es que les di albedrío a mis profundos deseos.
¿Escuchas el gorgoteo del amanecer? Es mi pasión convertida en agua y el inquieto rocío, que ya no es huraño.
¿Escuchas versos en mi boca? Solo son mis labios que para ti guardo, porque en atrevidos recuerdos, se confiesan ateos.

Quiero explicarte una historia, la de mi vida con otras y la de mi amor conmigo
Conmigo he sido fiel y con las otras generoso, conmigo he sido cruel y con las otras, juglar
He repetido errores y humano me he sentido y es por eso que en mi sueño, estoy contigo
Porque tu abrazo lo he sentido en tus escritos y la ternura que en ti he leído, ha sido un dulce manglar.

Te doy mi esencia, te regalo mi vida y si cierras los ojos, envolveré mi alma en celofán de pasión
Construyo un sueño y en su caricia estás tú, imagino una luz y en sus destellos vive tu plenitud
Dejaré que mi música pervierta sus acordes y le pediré la composición de nuestra canción
Le rogaré al saxo su ronca voz, al piano su alevosía y a la guitarra, su pulcritud.

Y serás mía, besarás mi piel y lamerás mi espalda, encenderemos ceras y sembraremos rosas
Cerraremos ojos, vibraremos latidos, arrugaremos sábanas y salpicaremos humedades
 Poseeré tu vientre y sentirás mi vigor, tendrás mi grito y en el gemido, cantarán las diosas
Seré tuyo, el viento se llenará de pétalos, el cielo escribirá destino y nacerán las ansiedades.

Llegará nuestro amanecer, la brisa del mar encelará nuestros cuerpos  y la Luna sonreirá
Crecerá musgo en la pared de la soledad, llorarán los que te perdieron y serás mi altar.
Ya jamás de mis brazos te irás y en ellos aprenderás que en la pureza de nuestro amor, siempre una estrella existirá
Y será entonces cuando un nuevo mundo vestirás, un nuevo cielo te dará su azul y en mis ojos verás la poética hermosura de un nuevo despertar.

Llórate y empápate, porque tus lágrimas ya son parte de mí y en ellas recorro tu piel
Ríeme y abrázate, porque mi sangre ya atravesó tu coraza y mi corazón ha vuelto
Siénteme y enamórate, porque en nuestra cama ya no cabe otro sabor que no sea miel
Ilusiónate e imagíname, porque mi alma ya dibujó nuestro hogar y en mis brazos serás, amor envuelto.
















             

martes, 13 de junio de 2017

ABRE TU CORAZÓN...


                  Abre tu corazón porque no te mentiré, deja que me sienta solo un poquito, porque no lo lastimaré, déjalo latir porque tu sangre necesita mi deseo. Escupe tus miedos que rasgaré tu caparazón, muéstrate y enséñame tu alma, exhala cerquita de mí y abrazaré tu aliento, deja que tus labios vivan y juntos escribiremos la eternidad de un beso.
                  La historia no te lastimó, ni siquiera una mala decisión abrió heridas, tampoco tu amor ni una falsa ilusión. No eres víctima de tus sueños ni  reo de tus infiernos, no culpes al cielo, no te enredes en preguntas sin respuesta, no te pidas perdón  porque el alma de tu ángel ya confesó a tu corazón y en ajenas miserias ya pagaste una penitencia que no te correspondía.
                 Eres única y como tal invaluable, eres fantástica y como tal hermosa, eres bella y como tal…¡Mujer!. Caíste en las garras de la ignorancia, en las fauces de un desequilibrado social que entendía una lágrima como la sumisión a su poder, que cerraba sus puños en tu cara en vez de recoger tu infinito amor, que en la violación no te hacía el amor sino el dolor, que en tu tristeza encerraba sus miedos y en su impotencia como ser humano, sus borracheras.
                Y llegó ese día, ese día en que tu sangre hirvió esperanza en tus arterias, ese día en que tus ojos visualizaron el poder del cielo, ese día en que tu alma dijo ¡basta!, ese día en que la Luna de la verdad, soltó un meteorito y atravesó la cabeza de ese maldito hombre. Te fuiste, cargaste tu mochila de sentimientos, tus hijos y tu fuerza.  Y ahora de lejos lo ves, hundido entre las sombras de la miseria que solo su estúpida estampa puede reflejar, lo ves aturdido y solo, abrazado en sus podridos corajes y embebido en una botella que jamás se termina. Te llama y enreda mensajes, te busca y te pide un perdón que no siente, porque solo es su ignorante orgullo, el que lo merece. Te manda rosas que se marchitan en cuanto las huele tu corazón, te promete sueños que jamás fue capaz de crear y cuando lo ignoras, compra cariño en la mesa de cualquier bar.

                Llega la dulce resaca de los sentimientos mal habidos y en tu maravilloso despertar, una linda oportunidad de libertad. Respírala, abrázala, suelta lastre, deshaz las maletas de tu mal viaje y abre tu corazón. Explícales a tus hijos, lo que no deben tolerar, siéntate con ellos y abre la magia del libro de tu experiencia, deja que aprendan y así los enseñarás a soñar. Sueña con ellos porque ya eres capaz de amar, de sentir y de vivir. Quema el baúl de tus recuerdos, compra una alcancía y llénala con tus ilusiones, con tu día a día y llegará esa noche en que la hucha de tu vida estará rebosando sueños y caricias, proyectos y besos, palabras y poesía. Abre tu corazón y deja que mis letras, una por una entren en él. Abre tu corazón y deja que tus sentimientos se acaricien en él, ábrelo y sentirás de nuevo el placer de un amor que está escrito, en las ubres de tu destino.


GUERRAS E IMBÉCILES...


                         ¿Ustedes no piensan? ¿Ustedes no tienen materia gris? ¿Ustedes no sienten?. ¿Ustedes saben lo que es sufrir, tener hambre, estar mutilado o perder toda tu familia? ¿Ustedes son seres humanos?
                         Cuerpos heridos de bala, profundos miedos escurriendo lágrimas, sentimientos destrozados, hambre intensa, gélidos fríos y calores asfixiantes…Culpas de poder y excusas hechas religión, podridos discursos y rotas promesas de intenciones hechas de mentiras. Frágil mundo que solo ve y calla, sociedad de consumo que no te importa lo que falta sino lo que tienes. Corrupto periodismo coludido con el poder, burócratas robando tiempo y narcotraficantes repartiendo dinero al pueblo, un dinero que antes les robó su propio gobierno. Y vemos las inmensas riquezas de nuestros países, que día a día saquean y siguen estando, siguen respirando y siguen sufriendo…Y vemos las maravillas que día con día la naturaleza reinventa y en el genocidio más grande que la humanidad vive, vemos como arden, como se queman ante la impunidad y como tiemblan ante la desvergüenza del poder, de un poder que dicen “votamos” y nos aguantamos.
                        ¡Qué importa si muere un niño de hambre o un pueblo bajo los misiles! ¡Qué importa si te voto a ti, o a ti o a cien más, si cuando hueles poder te conviertes en rata de alcantarilla! Pero…¿Te importa si uno de tus familiares se enferma? ¿Si alguien te pone una pistola en tu sien? ¿Si debes mostrar día con día tu cinismo, tus carencias, tus ignorancias y tus desverguenzas?...¡Claro! a ti esto no te pasa, solo desvías fondos, robas a tu pueblo o inventas una guerra, para que los fabricantes te den una comisión por cada bala que mata, por cada misil que destroza vidas o por cada tanque que arrasa pueblos enteros... Solucionas tu problema y a los demás “¡que nos den por el culo!”.
                         Maldito juego de ajedrez en que nosotros los peones, somos sacrificados por cazar un rey que huele a petróleo, tierras y dinero. Juego de ignorantes en el limbo de la intolerancia y la falsa libertad, en el infierno de pasiones desmedidas y de pecados que ni siquiera escritos están en los  hipócritas mandamientos de nuestra raza. Pero por encima de todo, hay alguien justo, alguien que un día creo todo, creó el Tiempo y él quitará y dará razones y pondrá todo en su lugar; creó el espacio y él, un día acortará distancia entre el pobre y el rico, entre el que aprieta el gatillo y quien recibe la bala, entre la vergüenza y la desverguenza, entre la promesa y la verdad…Entre el hombre y la inteligencia. Porque lo más distante del hombre es la inteligencia y un día se encontrarán de cerquita, se respetarán y el mundo cambiará…Y ustedes, ustedes morirán entre las balas de nuestro profundo desprecio, entre los misiles de nuestra esperanza y entre los tanques de nuestros sueños. ¡No se cuiden, les queda poco! La revolución mundial ya está aquí…Porque aquí vivimos los poetas, los amantes de la paz, los generosos, los que escribimos sentimientos, los que soñamos, los que amamos la vida, los que gozamos la naturaleza, los que somos capaces de quitarnos un pedazo de pan para que el otro coma, los que razonamos, los que queremos que este mundo cambie…¡Y somos más, muchos más!
                         Hoy escribí desde la profundidad de mi alma y con la tinta de mi sangre, en honor a tanta que se ha derramado sin sentido, sin razón y por unos imbéciles que se creen los dueños del mundo y solo son la podrida pesadilla de un pasaje en el Tiempo Universal, que está por terminar. Soñemos, abracemos esperanza y cambiemos nuestro mundo. Involúcrate con una letra, un escrito, una poesía, un gesto, una sonrisa, una lágrima a la intolerancia o una caricia que sume vida. Gracias por leerme y a ti, imbécil… “¡Vete a tomar por el culo!”.



                        

lunes, 12 de junio de 2017

EL DÍA QUE CIERRE MIS OJOS...


                  El día que cierre mis ojos ya no leeré vida, solo asumiré la magia de un viaje que es parte de ella. Escribiré mis sentimientos en el túnel de luz para que me conozcan los ángeles, escucharé en silencio el espacio doblegarse y el infinito en su expansión, enchinará la piel de mi alma. No tendré corazón pero el plasma del cielo guiará mis latidos, no tendré posesión de razón pero la fuerza del sueño en el viento del Creador, explicará mi camino. No tendré miedo, no acariciaré dolor, no sonreiré pero tampoco lloraré, no habrá cicatrices ni una historia que contar, no sufrirá el límite y volará la libertad.
                 El día que cierre mis ojos, quiero que estés a mi lado porque solo así, mi vida habrá valido la pena. En tu abrazo dejaré mi último aliento, en tu piel mi postrera caricia y en tus labios escribiré el primer beso de nuestra eternidad. Jamás me olvidarás porque en ti dejaré mi espíritu, nunca me llorarás, porque sellaré cada una de tus lágrimas con el poder de mi Luna y cada vez que la veas, sentirás mis tintas tatuar su manto, de sentimientos y colores. Quizás anochezca para  siempre en Itaca pero en cada amanecer de tu vida, verás pintada la palabra “esperanza” en el vaho de tu ventana, escucharás al rocío cuando te recite nuestro reencuentro y desnudarás tus pies, para seguir sintiendo el frío de la Tierra que un día, contigo pisé.
               El día que cierre mis ojos, entenderé el profundo significado de la utopía, el fracaso de un mundo que no entiendo y el miedo de unos sentimientos que solo escribo en mi necesitada  intensidad.  Trascenderé y veré mi cuerpo en su yacer, me sentiré bien y abrazaré ese momento para sentirlo, para comprenderlo y quizás para poder explicármelo.  Porque siempre he querido cazar la pureza del amor, la ecuación de la auténtica libertad, la piedra filosofal que explique el “por qué, de dónde y el a dónde” de la raza humana y el silencio que exprime el pecado cuando lo abraza el rico, el poderoso y el ejecutivo religioso.
              El día que cierre mis ojos, llegaré a un nuevo mundo. Será el primero de siete o de mil, pero será mi nuevo mundo y en él te esperaré. Construiré nuestro hogar pero no de piedras sino de perlas, no tendrá cemento en sus paredes sino que las recubriré con la fuerza de la ternura, el suelo será virgen de siete pastos, los pastos más hermosos y suaves que hayas pisado, el techo lo forjaré con las más blancas nubes, entrelazaré sus hilos de algodón y ni un rayo podrá jamás atravesarlo.  No habrá oxígeno, solo olor a mar, no vivirá el frío sino el terciopelo de nuestro amor, no habitará en ella la distancia porque en mi nuevo mundo no existe, no recitará nada el silencio solo el eco de nuestra música, vivirá por siempre en ella.

              El día que cierre mis ojos, quizás comprenda porque te amo tanto, porque te necesito tanto y porque lloro tanto tu ausencia. El día que cierre mis ojos, derramaré la última gota de mis tintas en un blanco papel, escribiré la última intensidad de mi último sentimiento, apagaré mis ceras y beberé un cansado trago de mi añejo tinto, cerraré un capítulo en mi vida y entraré a ser parte del sueño Universal del Creador y no lo dudes, prepararé tu camino para que el día que tus ojos se cierren, sean mis manos las primeras en abrazar tu alma.


domingo, 11 de junio de 2017

UNA CARICIA, QUE LLEVE TU NOMBRE...


                 Quizás el Tiempo sea cruel, quizás el olvido no sea suficiente, quizás existe el momento de la dulce necesidad, el instante en que las ansias espinan tu piel, ese minuto en la noche en que tu vida solo pide, una caricia.
                 ¿Quién es mi Luna para negármela, si en su sonrisa veo que la quiere? ¿Quién es la oscuridad para esconderla, si en su vehemente color respira ternuras entre mis ceras? ¿Quién es el silencio para encubrirla si en mi poesía, lo respiro cada vez que tarda la inspiración?¿Por qué el destino es incapaz de arrancarla de tus manos y pegarla en mi cuerpo?¿Por qué debo cerrar mis ojos para imaginarla, dejar que mis dedos recorran mi cuerpo para sentirla y esperar que toque mi puerta hasta la llegada del alba?
                No quiero una caricia que venga del recuerdo, sino de tus manos.  Quiero sentir ese sentimiento enredado entre tus dedos que explique mi primer escalofrío, quiero desear una y otra vez el suave pegamento de tu ternura en mi piel, la caliente sensación de que estás a mi lado y que el orgullo de mi hombre dormido, se sienta otra vez amado, querido y acariciado. Porque una caricia extiende su palabra más allá de la sutil emoción, más allá del gesto y más allá de la conocida razón. Una caricia, es dejar que tu alma en ella escriba, es dejar que tu sangre fluya en mis arterias, es dejar que ese momento le ponga nombre al aire y apellido al viento. Una caricia es muestra de amor cuando late unísona con el corazón, es lluvia de primavera cuando huele a húmeda tierra y es erotismo imaginado cuando permea piel capa tras capa, capa tras capa y llega a la membrana de mi alma.
               ¡ Constructoras de falsas caricias, aléjense de mi cuerpo!. Pudor que mueres en la conquista de un abrazo y no eres caricia para nadie, anquilosado sentimiento de un podrido pasado, que invades intimidades y no sabes ni de dónde vienes. Oscuro permiso de vida, eyaculador precoz, ansia reprimida y melancolía de pecado que a veces te llamas caricia y solo eres el suave toque de la maldita hipocresía.  Caricia que te sueño, que te deseo sentir, que cada noche te siento crecer, que muero por ti en la certeza de que serás verdad.

               Caricias que con vuestra presencia, explicais todo, caricias tatuadas con ternura de alma y fuerza de corazón, caricias que solo la pureza del amor, puede reinventar en cada mano, en cada dedo y en cada piel.  Quiero poseer solo una de ellas, quiero que vibre en mi cuerpo como vibran las cuerdas del violín del cielo cada vez que expande su azul, quiero sentirla tan profunda que haga que tiemblen mis tintas cuando la escriba, quiero saborearla, quiero olerla, quiero protegerla en su humedad de mujer y quiero  verla de cerca para saber, que esa caricia, lleva tu nombre.


sábado, 10 de junio de 2017

NOSTALGIAS...

                 No estoy en mi mar y escucho el graznido de la gaviota, no veo mis montañas y oigo el resbalar de sus nieves, no estoy en tus brazos pero siento la ternura de tu piel. Respiro cada amanecer y en su rocío empapo mi día, huelo noches y mis ojos se embrujan con la mirada de tu Luna. Prendo mis ceras y chorrean del lado equivocado, lleno copa con mi añejo tinto y sus gotas no descuelgan cristal. Escudriño el orificio de la vida y en su imagen pierdo consistencia, siento distantes labios cuando mi mano acaricia el natural vigor y recuerdo nefastos olores, cuando mi pensamiento pervierte el silencio. Entro perdido en mi laberinto, respiro nostalgias y duermo mis sueños.             
                   Escucha el temblar de las teclas de un piano en manos del artista, escucha el fervor de un viento cuando acaricia el árbol, escucha el frío de la Tierra cuando descalzas tus pies, escucha al amor cuando besas una piel, escucha el silencio cuando el eco es eterno y retumba fuerte en tus sienes. Alcanza el verso cuando huye de la poesía y besa sus letras, abraza en tus puños la palabra cuando la muerte la deshace, llora cuando veas al cielo perder su azul porque quizás tu sombra lo hace gris, sonríe a tu Luna cuando el mar cambia su marea porque quizás ese gran poder, también  mueva tu alma. Porque un día en ella lloverá, el pensamiento encogerá el camino de la esperada muerte y un mal presagio volará rasante entre las hebras de tu corazón. Vivirás tus últimas horas entre rotas querencias, envenenados suplicios que llegarán a tus angostas manos, para llenar un vacío y un inventado silencio, atormentará tus últimas noches y tus sueños…Tus sueños quedarán por siempre encerrados en el claustro del no tiempo.                 
                  Te encierras en tus nostalgias y no vives. Abre los ojos de tus sentidos y deja que los pájaros canten para que descubras la música de la naturaleza, que las nubes deshilachen sus algodones para que tus sábanas se llenen de ternura, que el viento muestre su fuerza para que en él,  te muevas en lo imposible y deja que el lobo aulle tu Luna y así no te sentirás tan solo en sus brazos. Recuerda soledad y véncela, porque en el camino del destino está sembrada. Recógela tierna y no vieja llena de espinas, siéntela momentánea, porque no sabe de eternidades y cuando te quiera poseer, pídele una muestra de amor y verás que solo tus paredes acariciará.
                  Llora tus recuerdos, porque solo eso son. Ríelos y saca sus ternuras. Apachúrralos en tus brazos y si los sientes, miéntete,  porque son pasado y no regresarán. Quiérelos  y escúchalos porque te darán experiencia, porque para eso están. Déjalos una noche en tu almohada, rasguña sus heces y lávate las manos, sé cómplice del olvido y solo dale detalles, sé el brujo de la suprema enseñanza y recoge sus pizarrones, sé cautivo del tiempo y pídele que te de espacio para comprender tus errores, sé humano y aprende.
                 Nostalgias lloradas y aprendidas, nostalgias de fé y enseñanza, nostalgias de vida y ajenas muertes…Nostalgias que escriben música y poesía en el alma del soñador. Nostalgias atrevidas que llegan siempre a mi mente y no dejan que mi cuerpo se reinvente, nostalgias vividas que no tienen espacio en mi destino, nostalgias pervertidas en el tiempo de un silencio que ya duerme en otros brazos. Quiero razonar tiempo, desplegar espacio en mi mente, sentir otra vez teclas de piano emocionar los acordes de mi vida, llorar defectos y sudar emociones. Quiero besar labios de esperanza y acariciar piel en mi destino, quiero sentir la ternura de una posesión en la vagina de la pasión, en el roce erótico del pecado y quiero ser capaz de inventar un rezo, en el claustro de los miedos. Quiero vengar tiempo, expandir universo, envolverme en el polvo de mil estrellas, calcinar ceras y emborracharme de añejos tintos. Quiero ir más allá de una fatal nostalgia, de un sentimiento que huele a podrida humedad, de un abrazo que sabe a enseñada hipocresía. Quiero  escucharte de cerquita, hundir mis labios entre tus pechos, mis manos entre tus piernas y escuchar tu voz cuando me diga: “murió tu nostalgia en mi piel, tu razón vomitó recuerdos, tu imaginación está en mis manos y mi corazón, ya escribió en tu alma”.