domingo, 25 de diciembre de 2016

SIENTE Y ESCRIBE


            Quiero que cierres tus ojos, que prendas tus ceras, que llenes una copa de un añejo tinto y que prendas un cigarrillo…Quiero que te sientas como yo me siento, que te sientas frente al blanco de un papel, que dejes que la inspiración, llene poco a poco las tintas de tus dedos y que abras tus ojos cuando empieces a escribir tus sentimientos.
             Te pondré en situación…Es nochebuena y la soledad es tu compañía. No hay llamadas, nadie toca tu puerta, a lo lejos se escuchan perdidos cohetes y rumores de risas ajenas a tu noche. De vez en cuando escuchas el abrir y cerrar de puertas que amagan las pobres hipocresías de estas fechas. Tu mente sigue en blanco porque esperas…Quizás esperas el milagro de la Navidad, pero debes de entender que la Navidad está en tu mente, en tu actitud y en salvar tus miedos.
              No hay milagro para ti. Sigues sumido en tus humos y no escribes nada, solo esperas. Y en la desesperación cae poco a poco la noche y en el silencio ves como tu copa derrama una y otra vez la botella de tu añejo tinto. La desilusión desamarra tu sueño, la desidia desnuda tu cuerpo y decides prender la fogata que le dé una explicación a tus preparados leños.  Una y otra vez, iluminas la cara de tu teléfono y ni siquiera una sonrisa te da, una y otra vez  calculas el recorrido de los minutos, de la medianoche y del ansiado amanecer.
             Y llega la tranquila y persistente ansiedad de no saber qué hacer. Se terminan tus humos, se acaba tu botella. Piensas y no puedes dirigir tu mente hacia ningún lado, tu razón no da cabida a la reflexión, sales a caminar para encontrar unos cigarrillos que expliquen una parte de tu extraña nochebuena, caminas y respiras y escuchas…Oyes gritos, risas, abrazos, simplicidades, peleas entre hermanos, patinar de ruedas y tus ojos meditan, enterrados en esas luces que nunca se apagan y que ayudaste a pagar con tus impuestos para que iluminaran tu nochebuena.
             No te creas único, porque en este “maravilloso” mundo somos muchos los que andamos solos, los que no sentimos un abrazo y los que…¡Maldición! ¡Ponte a escribir! ¡Escribe tus sentimientos y desahogarás tu alma!...Cuídate. Feliz Navidad.