domingo, 19 de febrero de 2017

...Y MI ÁNGEL ME CONTÓ


              Como quisiera que un día, alguien me dijera lo que soy, a que vine y a donde voy. Como quisiera que me explicaran, que me mostraran razón, que me comprobaran vida y que me llevaran al límite de la muerte…Y como la exigencia cae en vacío, dejaré mi destino en manos de un sueño: Cerraré mis ojos, me cubriré con mi sábana y una cobija, recogeré mis piernas en posición fetal, pondré una mano debajo de mi almohada y dejare que mi ángel me cuente…
              Cuentan viejas lenguas, que existen mil mundos como el nuestro, dos mil lunas y tres mil soles. Que el morir es un viaje al segundo mundo y que en él, viviremos el hogar que teníamos que haber vivido, seremos lo que teníamos que haber sido y veremos como poco a poco van llegando las almas de quienes nos dieron amor y las almas a quienes dimos luz. Porque en nuestro camino, en Luz nos convertiremos y en los atajos de esos mil mundos renovaremos karma hasta que seamos tan perfectos como Él nos creó. La muerte ya no vivirá, el dinero no será dádiva y jamás conoceremos una oscuridad,  porque en esos mundos hay dos lunas y tres soles.  Si fuiste creado para escribir, escribirás. Si fuiste creado para cantar, cantarás.  Si fuiste creado para crear, crearás. Si fuiste creado para cosechar, sembrarás y cosecharás…Si fuiste creado, fue por algo y en ese algo, trascenderás, evolucionarás y serás Luz.
             Tu primera y única muerte, será un sueño, un corto viaje. Te esperarán seres queridos que ya superaron la primera frontera, seres con alma de ángel que tomarán tu mano y te guiarán, seres de Luz que supervisarán tu evolución. Aprenderás a desdoblar Espacio, a olvidarte del Tiempo y poco a poco a prescindir de tu cuerpo. Porque en tu segundo mundo tendrás el cuerpo de tu juventud, el cuerpo que te dio el máximo esplendor aquí en la Tierra, un cuerpo que fue alguna vez deseado y otras veces envidiado. Darás felicidad y te la darán, cerrarás los ojos y sentirás el éxtasis del puro Amor sin tocar, abrirás tus manos y llenarás abrazos de libertad…Verás paisajes que aún no existen en tu imaginación y te llenarás de sus colores, nadarás tantos mares y conocerás tantos viajes que el libro de tu vida, doblará páginas para que puedas escribir tanto conocimiento.
           No dormirás, solo soñarás. No comerás, pues sus vientos te alimentarán. No sufrirás, pues no existe el pecado, no vive el dolor y no hay religión. No harás el Amor, pues él se hará en ti cada segundo… Y verás a los que un día,  conociste enredados en sus miedos, verás a políticos y pacifistas compartir el estambre de una flor, verás a petroleros y ecologistas beber de la misma agua, verás a musulmanes, católicos, budistas y protestantes volando los cometas de la misma libertad…Verás a los que un día fueron pobres, llenar de experiencia, a los que un día fueron ricos y a esos ricos, aprender que el dinero, solo fue un mal invento para poder subsistir en un pobre mundo.
           Y será entonces que tu imaginación se llenará de poder, del poder querer ser luz y más luz. Pasarán cien años del tiempo eterno y conocerás el tercer mundo, soñarás nuevos cielos, rebasarás las fronteras de cien Universos y llegarás a resplandecer. Aprenderás  que el Amor existe por sí solo, que la ternura nace en el alma y se expande en la piel de tu fuego, que el deseo abraza infinitos y que la pasión trasciende por el gran poder de los sentimientos. Y será entonces que te convertirás en ángel, porque en él se pinta cada día el Amor, la ternura compone música, el deseo es viento cada vez que mueve sus alas y la pasión, es su forma de vida…Y cuando seas ángel contarás este mismo sueño a esa alma que está llena de preguntas, a ese cuerpo que sufre respuestas en silencio…A ese corazón que ya no late, porque se olvidó de amar, de transcender y de vivir.